LA BUENAVENTURA

Felicidad Alarcón, hija de Ramón Alarcón (18-10-2013): “Llegó por correo certificado, escrito de puño y letra del poeta, en papel rallado oscurecido por los años, lo enviaba la hija de mi prima Custodia, que falleció tristemente en Julio pasado. Me contó que su madre la recitaba de memoria, muchas veces, hasta la podéis ver en un vídeo, la declama con gracia y salero, yo sabía que era una artista, siempre la recordaré tocando el acordeón y ha tenido que abandonar este mundo, para que yo me enterara de la existencia de este poema y de que también era una rapsoda, como la copa de un pino. Su hija lo encontró entre sus papeles, como un tesoro escondido y consideró que esta pequeña aportación , alegraría mi gran dossier, gracias Angelines por tu generosidad. Allá arriba, tío y sobrina, cantarán al cielo madrigales, al son de un viejo acordeón.”

En este vídeo de 2 minutos, Custodia Miñano, sobrina del poeta y a quien Ramón Alarcón regaló este poema, lo interpreta con mucha gracia:

LA BUENAVENTURA

¡Olé la esencia y presencia
de los hombres de tronío,
y viva er garbo y la sal
de los mositos castiso!
Canela en rama es er moso
con mescla de oro molío:
farsiones más acabás
no las pintó ni Muriyo.
Mialo, qué jandares tiene,
y qué jechura y qué tipo:
si es mesmamente er retrato
de un faraón de l’Egirto.
¿Te la digo, resalao?
anda, surtán der parmito,
que te voy a d’eviná
lo que te guarda er destino,
por las rayas de la mano
como si juera en un libro.
Y te voy a chamuyá
de una rubiya platino,
que está por toítos tus huesos;
que tié atrofiao er sentío
dende que te vio una noche
a la lus de un fandanguillo.
Y también de una morena
de pelo en caracoliyos,
con unos sacais asín,
y unos pinreles devinos,
que ha dicho se jase monja
si no se casa contigo.
¡Qué suerte tienes, gachó!
Don Tenorio juera chico
a tu lao, si reviviera.
Anda, coloca diesito
en la parma de la mano,
y agusa un poco el oído,
que voy a encomensipiá
la relasión de tu sino.
¡No te jaga rogá, home,
que paeses un marmoliyo!
ar meno suerta la guita
pa aqueyos churumbeliyos
que están con er pico abierto
como er jirguero en er nío.
Andaya, suerta er parné,
que eres duro de borsiyo.
¿Te ríes? ¡Digo, er malange!
Pos no tié orguyo escondío;
Ni que jueras un rajá
o er mesmo rey de los mistos.
¡Malos mengues te trajelen!
¿de qué presumes, endino,
si ties los pinreles planos
y los ojos arretorsíos?
Vergüensa t’ había de da
salí a la caye en domingo,
con esos trosos de orejas
que son brasos de molino;
y esa naris que es tarmente
un tubo d’apagá sirios.
Y no hablemo de la boca,
que parese un organiyo:
más grande no la tenía
ni er trabuco der Viviyo.
Asin premita un dibé
resurtes favoresío
con er gordo de la pascua,
y te se queme er recibo.
que te sarga en los talones
sabañones de los finos,
y tengas que andá cien leguas
con unos zapatos chicos.
que te quedes muo y siego,
sin orfato y sin oído.
que te tragues tres billetes
de a quinientas, y a seguío
te se güervan carderiya
en el estógamo mismo.
y que te sargan galápagos,
lo mesmito que ar poyino
de mi compare Manué,
y te se jinche er tobiyo
jasta que explote er chanchuyo.
Fantasioso, presumío;
emperaó de l’estierco,
prénsipe de los cochinos.
Corgao te tienes que vé
de la rama de un olivo,
con la cabesa pa abajo
y los pinrele en surpino,
jasta que eches los calostros
y gomite el instentino.
Y te has de casá en martes;
y has de tené veinte hijos
y denguno ha de se tuyo.
Y has de llegá sin sentío,
arrastrándote a mis pies,
con sien puñalás jerío,
pa que sepas lo que vale
una surtana d’Egirto.

Las Mesas, 14 de Julio de 1941

Nota.- Donde digo Julio, no digo Julio, sino que digo Agosto. Fue error de imprenta. ¿Estamos?

LA BUENAVENTURA (versión castellanizada)

¡Olé la esencia y presencia
de los hombres de tronío,
y viva el garbo y la sal
de los mocitos castizos!
Canela en rama es el mozo
con mezcla de oro molido:
facciones más acabadas
no las pintó ni Murillo.
Míralo, que andares tiene.
y que hechura y qué tipo:
si es mismamente el retrato
de un faraón de Egipto.
¿Te la digo, resalado?
anda, sultán del palmito,
que te voy a adivinar
lo que te guarda el destino,
por las rayas de la mano
como si fuera en un libro.
Y te voy a platicar
de una rubita platino,
que está por toditos tus huesos;
que tiene atrofiado el sentido
desde que te vio una noche
a la luz de un fandanguillo.
Y también de una morena
de pelo en caracolillos,
con unos ojos así,
y unos pies divinos,
que ha dicho que se hace monja
si no se casa contigo.
¡Qué suerte tienes, gachó!
Don Tenorio fuera chico
a tu lado, si reviviera.
Anda, coloca diesito
en la palma de la mano,
y aguza un poco el oído,
que voy a comenzar ya
la relación de tu sino.
¡No te hagas rogar, hombre,
que pareces un marmolillo!
al menos suelta la guita
para aquellos churumbelillos
que están con el pico abierto
como el jilguero en el río.
Anda ya, suelta el parné,
que eres duro de bolsillo.
¿Te ríes? ¡Digo, el malaje!
Pues no tienes orgullo escondido;
Ni que fueras un rajá
o el mismo rey de los mistos.
¡Malos duendes te devoren!
¿de qué presumes, endino,
si tienes los pies planos
y los ojos retorcidos?
Vergüenza te había de dar
salir a la calle en domingo,
con esos trozos de orejas
que son brazos de molino;
y esa nariz que es totalmente
un tubo de apagar cirios.
Y no hablemos de la boca,
que parece un organillo:
más grande no la tenía
ni el trabuco del Vivillo.
Así permita un diablo
resultes favorecido
con el gordo de la pascua,
y se te queme el recibo.
que te salgan en los talones
sabañones de los finos,
y tengas que andar cien leguas
con unos zapatos chicos.
que te quedes mudo y ciego,
sin olfato y sin oído.
que te tragues tres billetes
de a quinientas, y seguido
se te vuelvan calderilla
en el estómago mismo.
y que te salgan galápagos,
lo mismito que al pollino
de mi compadre Manuel,
y se te hinche el tobillo
hasta que explote el chanchullo.
Fantasioso, presumido;
emperador del estiercol,
príncipe de los cochinos.
Colgado te tienes que ver
de la rama de un olivo,
con la cabeza hacia abajo
y los pies en supino,
hasta que eches los calostros
y vomite el intestino.
Y te has de casar en martes;
y has de tener veinte hijos
y ninguno ha de ser tuyo.
Y has de llegar sin sentido,
arrastrándote a mis pies,
con cien puñaladas herido,
para que sepas lo que vale
una sultana de Egipto.

Las Mesas, 14 de Julio de 1941

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Una respuesta a LA BUENAVENTURA

  1. Antonio Buitrago dijo:

    ¡¡Ole!! Muy, muy bueno.

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