ECCE – HOMO

Pendiente de la cruz, cárdeno lirio,
al humano suplicio resignado,
agoniza tu cuerpo lacerado
en éxtasis de místico delirio.

Hay en tu frente palidez de cirio,
hay risas de carmín en tu costado,
¡cuánto amor, hecho sangre, derramado,
cuánto dolor gozado en el martirio!.

Ebrio de amor y de ternura lleno
a corazón abierto te derramas
de vena en vena y de seno en seno.

Y venciendo al dolor, dulce maestro,
Señor del universo te proclamas
al grito redentor de ¡Padre Nuestro!.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Del libro "AIRES DE LIBERTAD Y OTROS POEMAS" (1981), Poemas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s