ADELANTE

A mis queridos compañeros, los hombres de la tercera juventud.

Adelante, compañeros,
que andando se hace camino;
la vida no es del que empieza,
es del que llega al destino.

Vosotros ya habéis llegado,
aunque seguís en activo,
que mientras el alma suene
están en pie los sentidos.

El tiempo ¿Qué importa el tiempo
que habéis gozado o sufrido?,
un brindis para el presente,
para el pasado el olvido.

No sois escombro aparcado
a la orilla del camino
ni sois ceniza apagada
de un fuego que se ha extinguido;
no sois la vida que acaba
ni el árbol que se ha caído
ni la piedra que en el monte
sueña con el precipicio.

Sois el alma que reencarna
en la piel de vuestros hijos;
sois la solera fecunda
que ha de engendrar nuevos vinos,
sois el principio y el fin,
alfa, omega, cerro, abismo.

No importa que vuestras sienes
se cubran de blanco armiño;
no importa que vuestra frente
se convierta en pergamino
pregonando los rigores
de un dilatado camino.

En la humana condición,
la juventud no es un mérito,
es tan sólo un accidente
que todos hemos sufrido,
que todos hemos gozado,
que todos hemos vivido.

La juventud no se lleva
solamente en los vestidos,
en la camisa de flores,
en el pantalón ceñido,
en la melena que sueña
con las caricias del grifo,
hay que llevarla en el alma
con la frescura del lirio,
gozarla como se goza
un amor correspondido
y vestirla con las galas
del más sincero optimismo.

Cuántos jóvenes son viejos
a poco de haber nacido
porque se trazan un mundo
de horizontes reducidos,
y cuántos viejos se adornan
con un corazón de niño
porque mantienen el alma
en un perfecto equilibrio.

Atrás quedan desengaños,
atrás quedan pesimismos,
atrás quedan hojas muertas
de almanaques consumidos,
pequeños trozos de historia
que no registran los libros
y que hacen la historia grande
encuadernada de siglos.

Adelante, compañeros,
que andando se hace camino
y la vida en movimiento
hasta el último respiro.

Y cuando llegue la hora
de la entrega de testigos
y la guadaña nos muestre
la frialdad de su filo,
decidles a los que vienen
detrás levantando el grito:
adelante, compañeros,
que andando se hace camino.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Del libro "AIRES DE LIBERTAD Y OTROS POEMAS" (1981), Poemas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s