ROBOT MADE IN SPAIN

Tanto tiempo sin hablar
que llegué a perder la voz,
Tanto tiempo sin vivir
la vida se me olvidó,
ahora que puedo pensar
pienso, luego existo ¿no?.

Uno, equis, dos,
uno, equis, dos.

Llevo en las venas aceite
y en la mente un transistor,
discurro bajo el influjo
de algún remoto control.

Uno, equis, dos.

Son mis pies de goma virgen,
mi pecho un carbutador
y mi trono una cabina
donde soy dueño y señor.

Uno, equis, dos,
uno, equis, dos.

No entiendo de reyes godos
ni me importa la inflación,
ni sé lo que significan
democracia y transición,
pero conozco a Juanito,
a Tendillo y a Capón.

Uno, equis, dos,
uno, equis, dos.

Y así voy fundiendo octanos,
como cualquier español,
con la cara de quiniela
y cabeza de balón.

Uno, equis, dos,
uno, equis, dos.

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Esta entrada fue publicada en Del libro "AIRES DE LIBERTAD Y OTROS POEMAS" (1981), Poemas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

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