EL CHAQUETERO

Tantas veces dio la vuelta
a su chaqueta Mengano,
que al cabo de cierto tiempo,
más que chaqueta era un trapo.

¿De qué lado me la pongo
-decía el pobre diablo-
que los cambios no se adviertan
y pueda seguir tirando?

Y una voz, clara y serena,
bajada de lo más alto,
diciéndole con sarcasmo:
no te queda otro remedio
que ponértela de canto.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Del libro "AIRES DE LIBERTAD Y OTROS POEMAS" (1981), Poemas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s