SAETA


Saeta, viento sonoro
que en la noche se levanta
como un surtidor de oro
nacido de una garganta.

Saeta, voz que se crece
como en el fuego la llama
y en el silencio se mece
como el pájaro en la rama.

Saeta, suspiro y rosa,
aroma del pensamiento
que brota dulce y piadosa
del jardín del sentimiento.

Saeta, oración cantada
desde el balcón de la pena
a la Madre acongojada
o al que la Cruz encadena:

Cuando en la silente noche
oigo tu armonioso vuelo
de dardo que en dulce broche
pretende alcanzar el vuelo,

siento que mi alma aflora
de su mortal envoltura
para hacerse fuente, flora,
suspiro que busca altura.

Por eso, Saeta hermana,
mística y blanca saeta,
te has clavado en la diana
de mi alma de poeta.

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Esta entrada fue publicada en Del libro: "CABALGANDO POR EL VIENTO" (1983). EN BLANCO y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

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