POR UNA PALABRA MUERO


Una palabra en tu boca
cambió mi vida;
dos letras, sólo dos letras
más que una historia dirían.

Aquel NO, rotundo y frío
como un puñal homicida,
abrió en mis venas canales
que el tiempo no cicatriza.

Desde entonces voy rodando,
cuesta abajo o cuesta arriba,
por una noche de penas,
huérfana de amanecidas,
con la oscuridad de un ciego
en la mente de un suicida.

Ya ves tú si una palabra
puede dar muerte o dar vida.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Del libro: "CABALGANDO POR EL VIENTO" (1983). EN BLANCO, Poemas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s