A MIS SOLEDADES VOY

Busco en la paz del campo mi aposento,
me visto de silencio y de jarales
y en húmedo solar planto mis reales
para beber la luz del firmamento.

Abro a la libertad mi pensamiento
sediento de aventuras siderales,
me olvido del placer, gozo mis males
y me duermo arrullado por el viento.

Lejos queda la loca algarabía
de un mundo que se quema en la agonía
de un burdel que ni juzgo ni sentencio.

Del eco mundanal nada me asombra,
para vivir en Dios basta una sombra,
para morir en paz basta un silencio.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Del libro: "CABALGANDO POR EL VIENTO" (1983). EN BLANCO, Poemas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s